Chupete Nuk

Chupete Nuk en Canastilla del Embarazo

Diseñados bajo la supervisión de especialistas para responder a las necesidades de los más pequeños, los chupetes NUK no solo calman y relajan al bebé, sino que además garantizan su correcto desarrollo.

La forma anatómica exclusiva de su tetina imita el pezón de la madre durante la lactancia y se adapta perfectamente al paladar del bebé, dejando espacio suficiente a su lengua para reproducir los movimientos naturales de succión. Además, gracias su exclusivo diseño, ayuda a reducir la presión en la mandíbula y el riesgo de que el bebé se desarrolle con una mala oclusión dental.

Gracias a su sistema de ventilación NUK AIR SYSTEM, el aire escapa a través de la tetina, lo que permite que ésta permanezca suave y moldeable y además previene que la mandíbula del bebé se deforme.

Los chupetes NUK no solo contribuyen a satisfacer la necesidad biológica de succión, que tranquiliza al bebé, sino que además favorece el desarrollo adecuado de su mandíbula, paladar, lengua, labios y dientes desde el nacimiento.

Se adaptan al desarrollo de tu bebé. La gama de chupetes NUK dispone de 3 tallas diferentes: Talla 1 (0-6 meses), Talla 2 (6-18 meses) y Talla 3 (18-36 meses). Recuerda que es recomendable reemplazar el chupete a menudo (cada 2 meses aproximadamente) y siempre que éste esté deteriorado. Todos los modelos de chupete NUK están libres de bisfenol A (BPA).


¿Cómo elegir el mejor chupete?

¿Cómo elegir el mejor chupete para el bebé?

El chupete, o “pacifier” en inglés, es ese objeto que tanto ayuda a calmar y tranquilizar a los bebés en sus primeros meses de vida.

Aunque tiene detractores, lo cierto es que la mayoría de los expertos afirman que los chupetes pueden ser buenos siempre que se sepa cuándo empezar a usarlos, hasta cuándo y qué chupete escoger para nuestro bebé. ¿Quieres saber más?


Ventajas del uso de chupete

  • Reduce el riesgo de muerte súbita del lactante. Según diversos estudios, como uno realizado por la American Academy of Pediatrics, el chupete estimula el desarrollo de los caminos neuronales que controlan la potencia de las vías respiratorias superiores, pudiendo reducir hasta un 90% el riesgo de muerte súbita en los bebés.
  • Ayuda a calmar al bebé. La sensación que reciben los bebés cuando están mamando es de tranquilidad y seguridad, por eso los bebés buscan el pecho materno incluso cuando no tienen hambre. Para no tener que estar todo el rato dándole el pecho al bebé cada vez que le queramos calmar, podemos recurrir al chupete, que satisface ese reflejo de succión y ayuda a tranquilizar al bebé cuando le duele algo, está triste o tiene miedo. Por eso, el chupete es un gran aliado papa los papás ya que, en momentos de llanto intenso y desesperado del pequeño, muchas veces basta con darle el chupete para que se calle y se quede tranquilo.
  • Ayuda al bebé a conciliar el sueño solo y dormir mejor. Ligado al punto anterior, el hecho de que el chupete calme y tranquilice al bebé ayuda a que sea capaz de dormirse solo en su cuna o conciliar el sueño de nuevo si se despierta en medio de la noche, sin necesidad de llorar o llamar a sus papás. Solo necesitará coger el chupete y metérselo de nuevo en la boca.

Inconvenientes del chupete

Todos estos inconvenientes van ligados a un uso excesivo y más allá de los 2 años, por lo que no hay problema en dar chupete a tu hijo, pero siempre que no se pase el día con él metido en la boca y que no lo siga usando pasados los 24 meses. En caso de abuso del chupete, el bebé puede presentar los siguientes problemas.

  • Menor crecimiento maxilar: los hábitos de succión no nutritiva como el chupete o el pulgar se han relacionado con una comprensión del maxilar y deformaciones del paladar, que suelen corregirse en cuanto el bebé deja esa costumbre. Si no es así y el bebé usa el chupete a menudo pasados los 2 años, puede causarle maloclusiones dentarias permanentes y protrusión de los dientes anteriores.
  • Interferencia con la lactancia materna: la succión del chupete es diferente a la del pezón, por eso no se debe dar el chupete antes de las 3 semanas de vida.
  • Otitis media aguda: el hábito de succión frecuente aumenta la producción de saliva, importante medio de transmisión de microorganismos y por lo tanto de infecciones respiratorias y virales. Además, usar a menudo el chupete altera también el buen funcionamiento de la trompa de Eustaquio, aumentando el riesgo de otitis media.
  • Candidiasis oral persistente: también conocida como muguet, esta infección, causada por el hongo candida albicans, es frecuente en niños menores de 6 meses y puede contraerse, entre otros motivos, al llevarse a la boca objetos contaminados como el chupete.
  • Mal aprendizaje del habla: los cambios antes indicados en la cavidad oral también pueden afectar al desarrollo del lenguaje, por lo que el niño no debe usar chupete cuando comience a hablar.

¿Cuándo empezar a usar chupete?

Como decíamos, no se debe usar chupete antes de las 3 semanas de vida para no interferir con el proceso de lactancia. Pero una vez este tiempo haya pasado, si quieres ofrecerle chupete a tu bebé, puedes hacerlo, aunque muchas veces costará que lo coja.

Si es tu caso, no te preocupes ya que el uso del chupete no es necesario, aunque es cierto que ayuda a calmar al bebé. Eso sí, es mejor que el dedo, por lo que si se chupa el dedo, insiste. Puedes probar diversos modelos, formas, tamaños…

Y, como hemos dicho, cuando llegue el momento, quítaselo para evitar daños a su boca y problemas de salud. Lo mejor es hacia los 12 meses, pero nunca dejes que lo use más allá de los 2 años.


¿Cómo elegir el mejor chupete para mi bebé?

Existen muchas marcas y modelos en el mercado, y por supuesto, no todos los chupetes son iguales. Al final será tu bebé el que elija con cuál se siente más cómodo, por lo que muchas veces deberás probar con unos cuantos hasta encontrar el adecuado, aunque también hay bebés que están felices con cualquiera y usando modelos diferentes.

En cuanto a las formas, podemos encontrar tetinas anatómicas que imitan la forma del pezón de la madre durante la succión, se adaptan perfectamente a la boca del bebé y favorecen un desarrollo maxilofacial correcto. Son las más adecuadas en los primeros meses de vida. Luego tenemos la tetina fisiológica, que favorece la formación natural del paladar, ejerciendo la mínima presión sobre éste ya que está adaptado a la cavidad bucal del bebé.

En cuanto a los materiales, pueden ser de silicona, un material sintético transparente y más rígido, adecuado para los primeros meses del bebé. Es muy resistente a las esterilizaciones. La silicona resiste muy bien el calor, es más fácil de limpiar y se desgasta menos, por lo que dura más tiempo.

También pueden ser de caucho o látex, un material natural, blando y elástico que le proporciona al niño una sensación más parecida al pecho materno. Es recomendable cuando el niño empieza a tener sus primeros dientes. Es resistente, pero al ser más natural, se deforma y desgasta con mayor facilidad, por lo que hay que cambiar la tetina más a menudo. Los chupetes “todo goma”, fabricados en caucho, son especialmente blandos y por lo tanto idóneos para dormir, porque no ejercen presión sobre su cara.

Asimismo, debes tener en cuenta el tamaño, ya que hay chupetes para 0 a 6 meses, 6 a 12 meses, + de 12 meses, 18 a 24 meses… escoge el más adecuado según la edad de tu hijo y el tamaño de su boca. Además, a la hora de comprar deberás tener en cuenta los siguientes consejos:

  1. Procura que sean de una sola pieza, para evitar que entre agua, jabón o saliva en el interior de la tetina y así sean más higiénicos, aunque por supuesto debes lavarlos a menudo y esterilizarlos en los primeros meses.
  2. Tanto la tetina como el resto del material deben ser blandos y flexibles para no causar irritaciones en la mucosa bucal.
  3. La tetina debe incidir lo menos posible en el paladar y provocar la menor abertura posible de la boca, por lo no debe medir más de 3 cm.
  4. La tetina tiene que estar bien sujeta al disco para impedir que el niño pueda tragársela. Asimismo, el disco deberá contar con orificios que permitan que el bebé pueda respirar e impidan que se acumule la saliva.
  5. Los materiales deben ser atóxicos e hipoalergénicos.
  6. Conviene renovar el chupete cada 2 o 3 semanas de uso, especialmente si aparecen agujeros, rajaduras o desgastes.
  7. No expongas el chupete al sol de manera continuada ni lo dejes cerca de una fuente de calor.
  8. Los chupetes deben cumplir con las medidas de seguridad y llevar el marcado CE. La norma UNE-EN 1400 establece las condiciones que debe cumplir un chupete para evitar accidentes. Algunas de ellas son: no usar en su fabricación materiales nocivos, irritantes o tóxicos. Tener los bordes protegidos o redondeados. No tener elementos desmontables o piezas que puedan romperse. Un etiquetado completo con todos los datos, instrucciones y advertencias.
  9. Usa solo broches pinza homologados y que cumplan con la normativa vigente, para evitar el riesgo de estrangulamiento.