Biberón anticólico estándar Dr. Brown's 120 ml

Biberón anticólico estándar Dr. Brown's 120 ml class=

Los biberones anticólicos Dr. Brown's son los únicos clínicamente probados para reducir cólicos, gases y regurgitaciones. Su sistema completo de ventilación, no sólo reduce cólicos, también ayuda a conservar las vitaminas A, C y E de la leche y reduce el riesgo de padecer otitis media. Por ello son los biberones Nº1 recomendado por los pediatras en EEUU.

Los biberones de boca estrecha Options+ de Dr. Brown’s están probados clínicamente para reducir los cólicos, reflujos, eructos y gases. Su forma y tetina más estrecha se adapta perfectamente a la boca del bebé.

  • Sistema patentado de ventilación completa más resistente.
  • Tapón ergonómico para abrir con una sola mano.
  • Rosca reforzada.
  • Tapa protectora para transportar de forma segura.
  • Tetina de silicona médica.
  • Sin BPA, sin Ftalatos, sin plomo ni PVC.

El mejor biberón para tu bebé

Des el pecho o no, los biberones son necesarios en la alimentación del bebé durante sus dos primeros años aproximadamente ya que sirven no solo para darle leche de fórmula si no le estás dando el pecho, sino también para darle la leche materna que te extraigas cuando no puedas darle directamente tu leche. Por eso, es absolutamente necesario que compres biberones para tu bebé pero ¿qué biberón es el mejor? ¿Qué tamaño o marca elegir?


El mejor biberón para tu bebé

A la hora de comprar un biberón para tu bebé debes tener en cuenta muchas cosas: la edad del bebé, la cantidad de alimento que ingiere, el material, si necesitas que la tetina sea de alguna forma concreta, etc.


¿Cómo elegir el biberón?

Hay muchos modelos y marcas en el mercado y no todos son adecuados para todos los niños. Eso sin contar con que cada bebé tiene sus gustos y la marca que le gusta a uno, puede rechazarla otro. Por eso, es conveniente que cuentes con biberones diferentes en cuanto al material y la forma de la tetina cuando le vayas a dar el biberón por primera vez a tu bebé, algo que puede ocurrir antes o después según sea su alimentación.

Así que antes de comprar un biberón, ten en cuenta lo siguiente:

  1. La edad de tu bebé: en el envase de los biberones suele indicar la edad adecuada para cada tipo de biberón, lo que no implica que no puedas usarlos para otras edades ya que, por ejemplo, los biberones más pequeños, de los primeros meses, suelen usarse más tiempo para dar agua al pequeño. Lo importante es que el tamaño se adecúe a la cantidad de leche que el bebé requiere en cada toma (que puede ir desde los 70 ml de los primeros biberones a los 240 ml de los últimos); y la tetina sea apta para el tamaño de su boca.
  2. El material del biberón. Puede ser de plástico o de vidrio, cada uno tiene sus ventajas e inconvenientes. Por ejemplo, los de plástico son más resistentes, ideales para niños un poco mayores que agarran el biberón ellos solos. Lo malo es que se rayan y opacan antes y las bacterias pueden quedar alojadas en sus porosidades con lo que hay que cambiarlos cada 4 meses. Mientras que los de vidrio son más higiénicos y más resistentes a los cambios de temperatura, por lo que son más recomendables para lactantes menores de 4 meses que necesitan esterilizar el biberón tras cada uso. Elijas cual elijas, debes asegurarte de que son materiales libres de tóxicos, sin PVC o ftalatos, muy perjudiciales para el bebé.
  3. Características especiales. Si tu bebé padece reflujo, gases o cólicos es conveniente que compres biberones anticólico que evitan los cólicos y los gases y facilitan la digestión. Igualmente, si estás con lactancia mixta es mejor que compres biberones lo más parecido al pecho materno posible.
  4. El cuello del biberón debe ser ancho para que puedas introducir mejor el limpiabiberones y limpiarlo mejor tras cada uso. El cuello ancho también facilita su uso.
  5. En cuanto a la tetina, depende de cada bebé ya que a algunos les gustan con forma fisiológica y otros más anatómica. Debes tener en cuenta la forma y el tamaño de la tetina, su material (silicona o látex), si sirve para dar solo leche o leche más espesa (en cuyo caso tendrás tres agujeros diferentes), etc. Al final, será tu hijo quien elija con cuál se siente más a gusto.
  6. Asegúrate de que el biberón cumple todas las condiciones de seguridad y viene con el marcado CE en su caja que asegura que ha pasado los controles de la Unión Europea.
  7. También es conveniente que elijas biberones ergonómicos fáciles de agarrar.
  8. Es importante que cambies el biberón cada 4 meses aproximadamente y la tetina cada 2.

¿Cómo preparar un biberón?

Ahora que ya tienes el biberón perfecto, llega la hora de prepararlo adecuadamente. La primera vez puede que te resulte un poco más complicado, pero pronto lo harás sin darte ni cuenta.

  1. Lávate bien las manos y todos los utensilios que vayas a utilizar.
  2. Esteriliza el biberón hirviéndolo durante 10 minutos y la tetina durante 5. O bien emplea esterilizadores específicos siguiendo las instrucciones del fabricante. Esto es importante sobre todo en los primeros meses de vida ya que el sistema inmunológico del pequeño aún es débil.
  3. Añade al biberón la cantidad de agua tibia (mineral o hervida) que le quieras dar a tu hijo y después la leche en polvo. Generalmente, se emplea una medida rasa de leche en polvo por cada 30 ml de agua (pero debes asegurarte siempre leyendo las instrucciones del bote de leche).
  4. Es importante que el agua esté libre de microorganismos patógenos y de parásitos. Si eliges agua mineral, busca una de mineralización baja, especialmente en sodio, que puede sobrecargar los riñones del bebé. Si optas por agua corriente hiérvela durante al menos un minuto.
  5. Cierra el biberón y agita bien para que se mezcle todo y quede libre de grumos.
  6. Si has hervido el agua deja que se temple hasta alcanzar la temperatura idónea de 36º. Puedes comprobar la temperatura vertiendo unas gotas en el dorso de tu muñeca.
  7. ¡Listo!